El duelo infantil

El tema de la muerte es un tema difícil de  abordar, del que normalmente no nos gusta hablar demasiado y que en muchas ocasiones evitamos. La actitud que nosotros tomamos hacia la muerte se ve reflejada en nuestros hijos, de modo que probablemente nuestros hijos tomen el mismo modelo de comportamiento.

En nuestra sociedad, la muerte es un tema “tabu”, nos cuesta conceptualizar la muerte como parte de la vida, es difícil concebir que nuestro tiempo es limitado, y encima nunca sabemos cuándo va a llegar éste fin.

Hay algunas culturas donde la muerte es motivo de celebración, se cree que la persona que ha fallecido está ahora en un lugar mejor, y en muchos casos, ya ha dejado de sufrir. Esta concepción resulta increíble para nosotros, ya que para nosotros, la muerte es la pérdida de una persona querida, y nos cuesta imaginar cómo podremos seguir viviendo sin el contacto con esa persona.

Si para los adultos es difícil hablar sobre ello, es fácil pensar que todavía más complicado es tratarlo con los niños. Hay la tendencia a pensar que hay que apartar a los niños de todo lo relacionado con la muerte para que no sufran, creemos que si los niños no presencian esa situación, no la sufrirán. Pero ¿realmente podemos evitar que los niños se vean afectados por la muerte de algún familiar? ¿Realmente los niños no se dan cuenta de lo que está pasando? ¿Es beneficioso para ellos ocultarle éste suceso?

La muerte, es un concepto abstracto y complejo, y por tanto, el modo de abordarlo debe depender de la edad, la cultura, el desarrollo cognitivo, la educación, la religión…

Por eso, es importante conocer el desarrollo cognitivo de los niños para saber cómo podemos abordar éste tema de un modo adaptativo.

Hasta los cinco años, los niños no entienden el concepto de la muerte como tal, no comprenden que la muerte es irreversible, definitiva y permanente, los niños en estas edades entienden la muerte como algo temporal, creen que la persona que ha muerto volverá a aparecer en algún momento, como sucede en los dibujos animados (donde los personajes mueren y reaparecen). También les cuesta comprender que todos debemos morir algún día, no entienden por qué debe pasar esto, y debido al pensamiento mágico típico de éstas edades, y al pensamiento egocéntrico pueden pensar que ellos son los culpables.

Es entre los 5 y los 7 años cuando en los niños se empieza a establecer el concepto de muerte.

Sobre los 9 – 10 años empiezan ya a pensar más como los adultos, pero aún no pueden imaginarse que alguien a quien ellos conocen pueda morir.

En la mayoría de los casos, el comunicar la muerte de un familiar a un niño es un paso muy difícil y doloroso, ya que al dolor que siente uno mismo, hay que añadirle la responsabilidad de comunicarlo a los niños, por eso creemos importante abordar éste tema y dar algunas pautas para que éste proceso sea lo más natural posible. El hecho de que sean niños no supone que no se den cuenta que algo está pasando, el hecho de no contarlo o de contarlo de un modo fantasioso, en mucho casos dificulta el proceso de duelo por el que el niño debe pasar.

También es común que los padres no quieran llevar a los niños al funeral de la persona fallecida para protegerlos así del dolor intentando que el niño no pase por ese mal trago, pero ¿realmente esto es lo mejor para ellos? De algún modo estamos impidiendo que el niño pase por el proceso de duelo y además, también impedimos que el niño se pueda despedir del familiar que se ha ido.

En definitiva, para ayudar a los niños en un proceso de duelo, debemos aceptar la muerte como parte de la vida, asumiendo el dolor que nos produce y sobretodo no escondiendo los sentimientos que esto nos provoca, es importante que los niños sepan que nosotros estamos tristes, y que ellos también pueden estarlo.

Es bueno hablar con los niños lo antes posible, una vez pasadas las primeras horas de confusión y dramatismo, usando palabras sencillas y sinceras.

Es positivo animar al niño a asistir y participar en los actos que se realicen, de modo que pueda formar parte de ellos y así ayudarle a comprender el significado de la muerte, explicándole previamente todo lo que va a suceder.

Si os ha interesado el tema y queréis más información podéis visitar las paginas siguientes:

http://perdedores.bitacoras.com/archivos/2005/05/06/un-paradigma-de-la-perdida-el-duelo-infantil

http://www.vivirlaperdida.com/dueloinfantil.htm

Arian Lacasta