Como ayudar en el aprendizaje de nuestros hijos

Cómo todos sabéis se acerca la época de los exámenes finales, y en muchas casas empiezan a sonar algunas frases típicas como: “hay mucho temario”, “es imposible”, no me va a dar tiempo”, “voy a suspender”, “esto no lo entiendo”…

Cada estudiante se organiza el tiempo según sus necesidades, pero como norma general, los estudiantes tienden a concentrar muchas horas de estudio en muy pocos días. Éste tipo de organización suele aumentar la ansiedad y los nervios de los exámenes, provocando una mayor dificultad para atender realmente a lo que se está estudiando (cuesta concentrarse en lo que se está estudiando, cuando queda poco tiempo y mucha materia para estudiar),  lo que acaba provocando un estudio superficial destinado solamente a aprobar el examen, y que no conlleva un buen aprendizaje, ya que probablemente, al haber estudiado con poco tiempo y de memoria, al año siguiente es probable que se deba volver a estudiar de nuevo.

Muchos padres se angustian también en éstas épocas puesto que la tendencia general es intentar ayudar a los hijos a aprobar la asignatura, pero existe una dificultad, y es que los padres no son profesores. Hay muchos aspectos que, ya sea por olvido o por no haberlo trabajado, es imposible enseñar a los hijos, y esto a veces  provoca cierta frustración y un cierto sentimiento de inferioridad, e impotencia al no poder explicarle a nuestro hijo como se hacía el Teorema de Pitágoras, o como se hace una raíz cuadrada.

 

Por esto, creo importante remarcar que aunque los padres si deben ayudar a sus hijos, su labor no es enseñar el temario (para eso están los profesores), la labor de los padres pasa por otra serie de cuestiones que colaboran en la obtención de un buen aprendizaje. ¿Cómo pueden  los padres ayudar a sus hijos a adquirir un buen aprendizaje?

–          Organización: Uno de los aspectos más importante para el aprendizaje en el que los padres pueden ayudar a sus hijos, es tener una buena organización del  tiempo. Para ello es importante establecer un buen hábito de estudio. Es recomendable estudiar un poco cada día, repasar el temario a medida que se va trabajando, en lugar de estudiarlo todo a última hora. Esto nos permite una mejor interiorización de los conceptos (ya que se da de manera constante y dinámica), y también evitamos el agobio que sufren los estudiantes ante la falta de tiempo. De modo que establecer un horario de estudio con los niños, en que cada día dediquen un tiempo a repasar los conceptos adquiridos puede ayudarles mucho.

–          Cambio de idea: Ayudar  a los niños a comprender que aprender no es simplemente aprenderse de memoria una serie de frases para después recitarlas en el examen, aprender significa mucho más. Implica que, sin despreciar el aspecto memorístico que también es importante, debemos priorizar que los niños entiendan aquello que están estudiando, que sean capaces de generalizarlo a otros aspectos de su vida, que sean capaces de explicarlo con sus propias palabras.

–           Conceptos: Los padres también pueden ayudar en cuanto a la adquisición de conceptos, en aquellos conceptos que  recuerden, o en enseñar algunos trucos de aprendizaje, pero de manera que esto sirva como  apoyo  al alumno, pero no deben responsabilizarse de no conocer la materia.

En definitiva, los padres pueden ayudar a sus hijos a estudiar estableciendo una serie de hábitos y de conceptos que permitan un mejor aprendizaje. De modo que no hay que centrarse tanto en el apoyo en la materia o materias propiamente (no todos los padres saben mucho, o se acuerdan, de las lecciones de matemáticas, ni de lengua…), sino que deben intentar que los estudiantes sean capaces de aprender de forma autónoma, utilizando todos los recursos que tienen a su alrededor (maestros, internet, libros de texto…), teniendo una buena organización del tiempo (de modo que si no entienden algún aspecto de la materia puedan ir a preguntarle al profesor en el momento en el que no lo han entendido, y no justo antes del examen cuando el profesor ya no tiene tiempo de atenderle). Así conseguimos ayudar a nuestros a mejorar en sus aprendizaje y reducir la ansiedad tanto de los estudiantes como (en muchas ocasiones) de los padres.

 

Arian Lacasta

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s